PRODUCCION "Himnos Eternos"

Para ver más información, haga click AQUÍ

domingo, 9 de diciembre de 2007

La "magia" de la Navidad

Hoy, mientras iba de camino entre Viña y Valparaíso contemplé en un trayecto de no más de diez cuadras las publicidades navideñas de tres de las grandes multitiendas del país. La primera dice como frase principal “La magia de creer”, y se observa a un conocido personaje de la televisión junto a una niñita contemplando una “bola de cristal”.

La segunda dice en su frase principal “La magia de Disney en Falabella”, y se aprecia al ratón Mickey junto a Minnie, los personajes emblema de la productora internacional que coloca mensajes subliminales de sexo en sus películas infantiles, y quienes manifiestan una “sexualidad ambigua”, entregándose un regalo.

Y la tercera dice “La magia de sorprender”, y se observa a otro conocido personaje televisivo junto a una caja de regalo desde donde sale un hada mágica, envuelta entre polvos dorados.

¿Dónde está el saludo navideño de alegría por el nacimiento de Cristo en dichas publicidades?. Apenas se logra percibir que se trata de publicidad navideña porque dentro de la bola de cristal del primero se ve un paisaje nevado, desde donde sale nieve; en el segundo se observa a Mickey entregando un regalo a Minnie rodeados de los más característicos verde y rojo de navidad; y en el tercero, el hada viene saliendo de un regalo rodeada de los dorados y rojos típicos de los adornos navideños. De lo contrario, ni rastros de saludos navideños. Ni siquiera aparece la palabra “navidad”.

¿Es que ya no basta con haber convertido la navidad en la fiesta del consumismo y del Viejo Pascuero, y tener ya instaurado el 31 de octubre como la fiesta de la hechicería y satanismo, para venir ahora a transformar el 25 de diciembre en la fiesta de la magia?

Hoy en día la magia es la palabra en boga en todos los niños del mundo. Está presente en sus juegos, en sus fantasías, en toda su vida cotidiana. Harry Potter y compañía han logrado su cometido: concientizar al mundo entero de las “bondades y naturalidad” con que se debe asumir la presencia de la magia en la vida del ser humano. Y la navidad, como festividad internacional, no ha podido escapar a esta ola gigantesca, con características de tsunami, que arrolla con todo lo que encuentra a su paso. Y hoy ya no se habla de la alegría del niño Jesús, ya no se habla del mensaje de paz y buena voluntad para todos los hombres. Hoy se habla de “LA MAGIA DE LA NAVIDAD”.

Es decir, navidad es una época mágica en la cual todos los buenos deseos se cumplen. Buenos deseos que obviamente se cumplen con dinero de por medio. Es decir, el mensaje satánico penetrando por dos flancos: distorsionar el carácter original y genuino de celebrar la navidad en memoria del nacimiento de nuestro Salvador Jesucristo, transformándola en una celebración hermosa gracias a la manifestación más pura de la “bondadosa magia”, y traer la supuesta alegría y felicidad al mundo por medio del consumo descontrolado y enajenado de un mundo que ha llegado a establecer que la única forma de celebrar como corresponde la navidad es gastando mucho dinero en regalos y en una buena comida.

Mucho se ha discutido sobre la legitimidad de celebrar la navidad, y más aún si corresponde hacerlo el 25 de diciembre. ¿Acaso no vale la pena dedicar un día al año para recordar en forma especial el nacimiento de Cristo nuestro Salvador, al igual como celebramos y recordamos su sacrificio y muerte en Semana Santa? ¿Acaso es realmente relevante si Cristo nació un 25 de diciembre o cualquier otro día del año?

Creo que lo importante es que al menos un día en el año nos detengamos a pensar en que en un día como ese, o en uno similar, ocurrió el verdadero milagro, no producido por ninguna magia ni menos por el dinero; sino que por obra del amor eterno de Dios para con la humanidad, determinó el tiempo para el nacimiento de un santo niño, que años más tarde sería quien consumara en la cruz la obra redentora.

Nunca demos lugar al diablo y sus artimañas, quien está intentando tergiversar toda obra genuina y de bondad del mensaje de paz y buena voluntad que trae consigo el niño Jesús. La navidad no es una época mágica: ¡¡ES EL DÍA EN QUE NACIÓ JESÚS, EL SALVADOR DEL MUNDO!!
HORACIO CONTRERAS
Director Coro IEP de Viña del Mar