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lunes, 6 de agosto de 2007

Harry Potter y la iglesia.

Ya hace algunas semanas que ha salido a la luz el último libro de Harry Potter. El séptimo de una saga que ha tenido altísimas ventas en el mundo entero, y que algunos de sus libros han vendido millones a las pocas horas de ser recibidos en las librerías. Tal es el caso de la última versión que en las primeras 24 horas se habían vendido sólo en EEUU más de 8 millones de copias, es decir, más de 5.000 copias por minuto. ¡¡Cifras impresionantes, que denotan realmente una histeria por la lectura del libro!!
Sin necesidad de perder el tiempo leyendo los libros, basta enterarse un poco de la trama inicial para adivinar la dirección hacia donde apunta tal tipo de literatura. Y resulta natural la controversia que aún provoca la lectura de estos libros en el ámbito cristiano, especialmente los niños.
El primer argumento que sacan a colación algunos para criticar su lectura es que se trata de un libro que enseña abiertamente la hechicería, y por lo tanto es inaceptable para un cristiano leerlo. Otros argumentan a favor que se trata exclusivamente de un mundo mágico fantasioso, con el cual todos hemos soñado alguna vez en nuestra niñez.
Sin embargo, sin entrar en un análisis del libro en sí, que no es la preocupación de este tema, es terriblemente estremecedor y preocupante observar el tenor de las opiniones vertidas en distintos sitios cristianos al respecto, quienes, además de catalogar la saga, junto a otros libros similares (como "El Señor de los Anillos" y "Las Crónicas de Narnia") de "sana novelería infantil", han llegado a rescatar del libro importantes enseñanzas sobre el amor, la humildad, el sacrificio y otros valores humanos. E incluso han llegado a decir que puede ser usado de nexo para ejemplificar el sacrificio de Jesús, y por ende ser usado como medio evangelizador.
¿Hasta qué punto hemos llegado en nuestra ceguera espiritual, para no advertir el gran engaño satánico detrás de dicho libro?
Ya hemos tocado en publicaciones anteriores temas relativos al evidente espíritu apóstata que se ha apoderado de la iglesia de Cristo en las últimas décadas, y cómo estamos siendo espectadores de una gran transformación de la sociedad actual, que está girando drásticamente hacia una cultura "pseudo-religiosa" y espiritualizada, donde los espíritus iluminados o guías, los seres celestes, y los "universos" mágicos son la fuente de toda confusión satánica, que conducirá directamente a la manifestación del anticristo y su gobierno mundial, con una única gran religión.
Ante tales antecedentes, parece casi una pérdida de tiempo intentar un examen más profundo de un libro cuyo argumento trata de un niño que se interna en una escuela de hechicería y debe luchar contra magos y espíritus. No importa si las fórmulas descritas en el libro son o no realmente fórmulas mágicas. Se trata, evidentemente, de un libro que abre las mentes de los niños a un mundo fantástico espiritual, y a una aceptación mundial de la presencia de espíritus y seres demoníacos como naturales guías del hombre en la lucha por alcanzar el preciado "bien y la felicidad de la justicia".
Ya es insensato para un cristiano destinar tiempo a la lectura de tal tipo de literatura, que aunque sea por entretenimiento, describe exclusivamente luchas a través del uso de poderes mágicos. Cuanto más lo es, intentar encontrar en ella una enseñanza "sana y edificante", e inclusive, posible de ser comparada con el sacrificio de Cristo y usada como medio evangelizador. Eso es denigrar y menospreciar el sublime sacrificio redentor hecho por nuestro Señor y Salvador Jesucristo por todo una humanidad. Y precisamente el sacrificio hecho por nuestro Señor fue para apartarnos y rescatarnos de ese mundo de pecado y engaño que satanás ha creado para arrastrar consigo a muchos millones de almas.
Dios nos llama a vestirnos de la armadura de Dios y estar firmes contra las asechanzas del diablo. Y los tiempos que hoy vivimos son difíciles y llenos de caminos de confusión para el hombre. El Espíritu Santo de Dios nos ilumine y guíe por sendas de justicia y paz, según el camino trazado por nuestro Señor Jesucristo, y sepamos advertir con lo ojos espirituales, y no con los ojos de la carne, el profundo error al que estamos siendo arrastrados al dejarnos influenciar por este tipo de literatura.
"Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. " Efesios cap. 6, vers. 10-12
HORACIO CONTRERAS
Director Coro IEP de Viña del Mar