PRODUCCION "Himnos Eternos"

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jueves, 3 de junio de 2010

35° Aniversario Ministerial - 33° Aniversario Coral

Durante el transcurso de estas dos semanas recién pasadas, nuestra Iglesia Evangélica Pentecostal de Viña del Mar, con gran alegría ha recordado, una vez más, dos eventos importantes: el Aniversario Ministerial de nuestro pastor Horacio Contreras Vega y su esposa, hna. Rosita de Contreras, quienes este año Dios les ha concedido 35 años de labor pastoral, y 33 años de vida del Coro Polifónico de nuestra iglesia.

35° ANIVERSARIO MINISTERIAL

Este domingo 30, a las 16:30 hrs. la iglesia en pleno en Viña del Mar, se reunió en los recintos de la templo, para realizar una hermosa y grata celebración de Aniversario de nuestros pastores, quienes fueron llamados al ministerio un día 17 de Mayo, habiendo sido enviados por primera vez a la ciudad de Llo-lleo, donde luego de pastorear 5 años, fueron trasladados a Viña del Mar, donde permanecen hasta el día de hoy.

En la oportunidad, hubo diversas intervenciones para finalizar con un simbólico encendido de velas y un canto de comunión familiar. Luego, en la reunión general de la noche, también hubo un momento especial dedicado a hacer memoria de los distintos procesos y grandes victorias que Dios le ha concedido a nuestros pastores en sus años de ministerio, haciéndoseles entrega de un presente a nombre de toda la congregación, para cantar finalmente en conjunto un himno de bendición.

Dios bendiga grandemente la inmensa labor y entrega incondicional que nuestros pastores han mostrado en su trayectoria, que se ve hoy reflejada en hermosos frutos de bendición para iglesia de Dios.

33° ANIVERSARIO CORAL

También, el viernes 21 de mayo, el Coro Polifónico se reunió en forma privada, para realizar una once-comida de celebración de sus 33 años de vida coral. La actividad estuvo marcada por la gran alegría y entusiasmo con que los coristas participaron en una agradable jornada de recreación, para finalizar con una alabanza de agradecimiento a Dios.

El domingo 30, en conjunto con la celebración del aniversario ministerial de nuestros pastores, también el Coro tuvo una participación especial con motivo de su propio aniversario.

Dios siga ayudándonos en el ministerio de alabanza que desarrollamos, y deseamos de todo corazón que nuestros cánticos, junto con ser recibidos en la presencia de Dios, sean motivo de regocijo y bendición para quienes comparten nuestra alabanza.

Dios les bendiga ricamente.

CORO POLIFÓNICO
IEP VIÑA DEL MAR

jueves, 11 de marzo de 2010

Entrega de "Campaña de Ayuda" para Concepción y Talcahuano

Siendo las 23:00 hrs. de la noche de este martes 9 recién pasado, partíamos desde el templo de la Iglesia Evangélica Pentecostal de Viña del Mar un grupo de 4 hermanos rumbo a Concepción, llevando la misión de hacer entrega de la "Campaña de Ayuda" que se realizó a lo largo de la semana pasada en nuestra iglesia en Viña del Mar, donde se recolectaron alimentos básicos, distribuidos en más de doscientas raciones individualizadas en bolsas familiares, y ropa para llevar a las iglesias de Concepción, Concepción Norte y Talcahuano. Luego de encomendarnos al Señor haciendo una oración junto a nuestro pastor Horacio Contreras, iniciamos el viaje que nos llevaría a una de las ciudades afectadas por el gran terremoto ocurrido el pasado sábado 27 de febrero.

Ya en el camino comenzamos a ver los efectos del gran sismo, cuando la carretera nos hizo sentir en carne propia los grandes cambios producidos en el terreno producto del movimiento de la tierra.

A la llegada de Concepción, vía la ruta del Itata, nos pilló la espera del levantamiento del toque de queda, siendo las 05:45 de la madrugada. Luego de unos minutos de espera, los militares indicaron que teníamos el paso libre.

La imagen que nos recibe es angustiante: una ciudad medio en penumbras, muchas de sus calles sin iluminación, custodiadas por militares armados, donde aún se ven escombros en cada cuadra, autos destruidos bajo el peso de restos de murallas derribadas, postes caídos, cables colgando... La sensación, percibida con todos los sentidos, es incomparable a cualquier imagen vista desde la distancia a través de algún medio de comunicación.

Nos recibe una familia de Concepción, quienes nos saludan muy contentos y nos ofrecen un desayuno, luego de contarnos que, después de 11 días, por primera vez comen pan y tienen agua potable. Dios quiso que, sin querer, el pan que habíamos preparado para el viaje, quedara embalado en la carga trasera de la camioneta haciendo imposible sacarlo antes de llegar a Concepción. Allí pudimos, con suma alegría, comprobar que aquel básico alimento, preparado inicialmente para nuestro viaje, Dios lo había dispuesto para compartirlo a aquella familia.

De inmediato comenzamos a trabajar, dirigiéndonos a la empresa que traía la carga embalada en Viña del Mar en un camión. En el intertanto, visitamos las casas pastorales de Concepción y Concepción Norte, anunciando que dentro de la mañana volveríamos con el camión para entregar la ayuda. En Concepción Norte, que no tenían noticia de nuestra llegada, no dejaban de agradecer a Dios por la bondad tan inesperada recibida.

El traslado entre las iglesias y la oficina de transporte nos permiten comenzar a apreciar, ya con la luz del día, la gran cantidad de casas, negocios y edificios que están completamente destruídos, o en serio peligro de derrumbe. En cada cuadra se ven montones de escombro, paredes derribadas, carpas en medio de la vereda, cintas de seguridad que rodean el perímetro de alguna edificación, soldados que guardan la entrada de un supermercado o un banco, una fila de personas que espera ingresar a algún almacén, grifos rodeados de personas con baldes y botellas sacando agua, e incluso un joven de espaldas en la vereda resguardado por varios militares armados, que lo mantienen en vigilancia... El impacto visual es tremendo. Y en el rostro de los ciudadanos se advierte el dolor de la tragedia. La gran mayoría de las personas que anda en la calle lo hace con motivo de alguna actividad relacionada con los efectos del terremoto: algunos mirando el trabajo de una máquina excavadora, otros mirando al policía de la esquina que trata de ordenar un atascamiento vehicular tremendo que afecta a todas la calles del centro, otros ingresando a un local que muestra peligrosamente la posibilidad de un derrumbe para sacar algún bien metrial, otros barriendo el polvo y otros acumulando basura o escombros en la vereda.

Luego de hacernos una imagen del daño estructural y social en la ciudad, con inmensa alegría comenzamos nuestra entrega en la iglesia de Concepción, cuyo templo ha sufrido fuertemente el golpe del terremoto, demostrando la violencia del sismo. Allí, con la ayuda de algunos hermanos de la iglesia, descargamos una primera partida de alimento. Al cabo de un rato hemos finalizado el trabajo. Al despedirnos del pastor Abraham Falcón, nos agradece a nombre de la iglesia la ayuda enviada.

En forma similar a la iglesia de Concepción ocurre en las iglesias de Concepción Norte y Talcahuano, donde se distribuyó alimento y ropa, respectivamente, siendo recibidos por el pastor Joaquín Correa de Concepción Norte, y Pedro Vilugrón, de Talcahuano.

Luego de la entrega en Talcahuano, el pastor Vilugrón nos invita a almorzar. En la mesa recibimos relatos de algunos hermanos de la iglesia que nos describieron el horror y la desesperación vividos durante el terrmoto y posterior tsunami que afectó a aquella ciudad. La consternación aún se apodera de sus rostros cuando nos describen el ruido aterrador de los fierros doblándose, los techos cayendo y la destrucción de las construcciones cuando el mar salió, arrasando con todo a su paso.

Después del almuerzo el pastor nos lleva a ver el templo, cuyo cielo raso se desprendió casi en su totalidad. En aquel momento, y como un bálsamo al espíritu, nos invita a leer la palabra de Dios y realizar una oración de agradecimiento por la vida aún otorgada por misericordia y por la ayuda recibida. Nos depedimos con la alegría de saber que hemos aportado con un pequeño grano a levantar el ánimo abatido y llevar algo de ayuda a nuestros hermanos que han perdido, en algunos casos, todo lo material.

Sin embargo, aún no ha terminado la angustia que se apodera de nuestro ser al ver la destrucción que reina. Ya terminada la última entrega en Talcahuano nos damos un tiempo para acercarnos a la zona más céntrica, y ver con nuestros propios ojos el daño causado por el mar.

La imagen es dantesca... un olor nauseabundo y putrefacto domina el aire. Muchas personas caminan por la calle con mascarillas. El lodo y el agua se dejan ver en todas las calles, dejando un color grisáceo oscuro que todo lo contamina. Hay restos de basura y residuos marinos en todas partes. En la orilla del mar se ven restos de contenedores volcados, barcos hundidos en el agua y basura por todos lados. En las calles se ven los postes caídos, restos de botes de pescadores en la vereda de un edificio, autos completamente destruidos y volcados a la entrada de las casas, arrastrados por las olas junto con basura, y finalmente, la imagen que ha recorrido todo el país, de un barco varado en medio de una población, a varias cuadras del mar.

La desolación y abatimiento que se cierne sobre el corazón es inevitable. La sensación de desamparo y dolor que se sienten no son posibles de percibir a través de una fotografía del desastre. Sólo se pueden sentir allí, estando solos frente a la vastedad de la destrucción enviada por un Juez Justo, Santo y tres veces Santo, que no tolera el pecado, y que, acercándose el día de su venida para juzgar a las naciones, cumple su palabra eterna inexorablamente cuando dice: "... y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores."

En aquel momento nos alienta el comprender que "sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora; y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo."

Después de ver y comprender que lo que hemos visto no es otra cosa que estos principios de dolores, y que el día de nuestra redención está más cerca, iniciamos nuestro viaje de regreso a casa.

Al llegar el miércoles, cerca de las 23:00 hrs. a Viña del Mar, donde somos recibidos por nuestro pastor, realizamos con inmensa gratitud a Dios una oración por haber guardado nuestro camino y por su inmensa bondad que ha mostrado hasta ahora con nosotros. La alegría y satisfacción de la tarea cumplida sólo nos lleva a alabar y engrandecer el nombre de nuestro Salvador, porque en medio del dolor que aún embarga a nuestro país, Dios muestra su amor, y nos ofrece gratuitamente la Salvación, que es el bien más preciado que tenemos y podemos atesorar en nuestro corazón.

Dios quiera llevar consuelo y paz a todas las familias afectadas en nuestra nación, y en especial a su pueblo, que a pesar de sufrir el dolor físico, sabemos que Dios nunca les abandonará.

Para nuestro eterno Dios se la honra, gloria e imperio sempiterno.

HORACIO CONTRERAS
Director Coro IEP

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jueves, 24 de diciembre de 2009

¡¡FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO AÑO NUEVO!!

En esta fecha tan especial, en que la iglesia de Cristo recuerda con alegria el nacimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo en un humilde pesebre, en Belén de Judea, el Coro Polifónico de la Iglesia Evangélica Pentecostal de Viña del Mar desea extender a todos los lectores que regularmente nos acompañan a lo largo del año, y también a quienes por primera vez nos visitan, los deseos de las más ricas bendiciones del cielo, y los mejores deseos de prosperidad en el Señor para el nuevo año que ya está pronto a comenzar. Que la luz gloriosa y bendita del niño Jesús ilumine todos los corazones en esta nochebuena, trayenda buenas nuevas de salvación.

"Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado; y el principado sobre su hombro: y llamaráse su nombre Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz."




HORACIO CONTRERAS R.
Director Coro IEP Viña del Mar

miércoles, 28 de octubre de 2009

Estudio Bíblico Internacional de Pastores - 11 al 18 de Octubre de 2009

Tal como había sido anunciado previamente, entre los días comprendidos del 11 al 18 de Octubre recién pasados, se desarrolló en nuestra Iglesia Evangélica Pentecostal de Viña del Mar el Estudio Bíblcio Internacional de Pastores que organiza anualmente nuestra misión. Este año además, en forma muy especial, se celebran 100 años desde que ocurriera el Avivamiento Pentecostal de 1909, movimiento espiritual que dio origen a nuestra iglesia.

El Estudio comenzó el día domingo 11 desde tempranas horas en la mañana con la llegada y acreditación de las visitas asistentes. Ya desde días anteriores se había observado en las dependencias del templo gran movimiento por los preparativos que realizaban hermanos de la congregación de Viña del Mar, que atenderían durante la semana como servidumbre. Esa mañana del domingo 11 las diferentes secciones comenzaron su jornada con un devocional, invocando a Dios su ayuda y su santa presencia para poder llevar adelante tan grande tarea. De esa manera, el recibimiento de las visitas fue esperado con ansias y entusiasmo. Sería una hermosa semana para compartir en la presencia de Dios. Ese domingo en la noche, se dio comienzo con la Reunión de Apertura, donde ya se hizo sentir notablemente la presencia de Dios en los corazones de todos los presentes. Él había venido para morar en medio de su pueblo.

El lunes 12, a las 09:30 hrs. tuvo lugar en el frontis del templo el Acto Cívico, al que, además de las pastores y visitas presentes en el Estudio, asistieron la alcaldesa de Viña del Mar, señora Virginia Reginato, el rabino de la Comunidad Israelita de Valparaíso, señor Efraím Rosenzweig, el capellán evangélico de la Armada, pastor René Ojeda, y algunas otras autoridades que acompañaron en la ceremonia.

Esa noche, durante la reunión general, se dio comienzo a un programa de Conmemoración del Centenario del Avivamiento, el que contempló un recorrido histórico desde el pueblo de Israel hasta el origen del Avivamiento de 1909, y el nacimiento de la Iglesia Evangélica Pentecostal, programa que se desarrolló a lo largo de la semana por el Coro Polifónico.

La reunión del día martes 13 será para siempre una noche memorable, una noche que quedará grabada en la memoria de todos los asistentes como un momento maravilloso y sublime, en el que la manifiesta presencia de Dios se hizo sentir en todos los corazones, descendiendo como un manto cálido y sobrecogedor, al recordar los orígenes y desarrollo del pueblo de Israel a lo largo de los siglos. Al sonido inicial y penetrante del "shofar", clamando hacia lo alto, y llamando al "Shmá, Israel" ("Oye, Israel"), las vidas de todos los asistentes fueron traspasadas por la convicción real y profunda de que nuestro eterno Dios es "único, y Él, y sólo Él es Dios". ¡¡Alabado sea su nombre!!. Luego, al recordar el sufrimiento indescriptible de los judíos durante el holocausto nazi, el recinto entero se recogió en un silencio conmovedor al escuchar el canto triste y desgarrador del "Eli, Eli" ("Señor, Señor"), cantado durante la 2da. Guerra Mundial por la joven Jana Senesh tras las rejas, antes de ser fusilada en los campos de concentración. Aquel maravilloso momento culminó con el "Hatikva" ("La Esperanza"), el himno nacional de Israel, que clama por la esperanza de paz que anhela todo judío haya un día sobre Sión y sobre Jerusalem, y que luego fue cantado por todos los asistentes.

Sin duda, aquella noche maravillosa, en que el Dios de Abraham, de Isaac y Jacob se hizo presente entre sus hijos, será inolvidable. Aquel momento profundo y de gran reflexión y emoción marcó una semana en que la presencia bendita del Espíritu de Dios se hizo notar en todo momento. Él estaba con su pueblo.

Los siguientes días continuaron con las jornadas habituales en todo Estudio Bíblico, desarrollándose durante las mañanas y las tardes las reuniones de pastores, y por las noches las reuniones generales, en las que se continuó con el programa de Conmemoración del Centenario, en el que se describió el nacimiento de la iglesia primitiva, el movimiento de la Reforma, y los grandes avivamientos históricos a lo largo de los siglos.

Cabe, además, especial mención, que durante los días martes, miércoles y jueves, se presentaron durante las reuniones de esposas de pastores, desarrolladas en la iglesia de Quilpué, tres temas de gran importancia y contingencia para la vida actual de la iglesia, relativos al matrimonio y la educación de los hijos, temas que fueron seguidos con gran interés por las hermanas asistentes, y que sin duda fueron de gran bendición y enseñanza espiritual para la iglesia de hoy.

La reunión del día viernes, nuevamente marcó un momento único e inolvidable: se recordaba el nacimiento de nuestra iglesia. En aquel emotivo y solemene acto se recordó los difíciles momentos que tuvo que atravesar el pastor Willis Hoover, cuando, ante la manifiesta presencia gloriosa del Espíritu de Dios en medio de la iglesia, debió aceptar la inevitable salida de la iglesia Metodista Episcopal, e instado por su esposa ante el llamado de "...aunque comamos pan duro, nos quedamos con los chilenos...", salió con su congregación hacia los cerros de Valaparaíso, donde cantaron "Oh, dime en donde tu grey va a pacer". Aquel hermoso recordatorio culminó con el canto de "Aleluya al Cordero de Dios", coro inspirado por el Espíritu Santo durante el avivamiento al pastor Daniel Venegas, y el himno "Tú, en cuya presencia", entonados por el Coro Polifónico de la iglesia en Viña del Mar.

También durante el estudio tuvieron participación el Coro de Pastores, quienes además de cantar en el servicio general de la noche, realizaron un servicio de predicación en el Hospital de Viña del Mar, y el coro de hijos de pastores, quienes cantaron el domingo en la reunión de clausura.

Es así como, rápidamente, y luego de haber transcurrido una maravillosa semana de comunión en el Señor, en que el Espíritu Santo de Dios hermoseó cada momento, cada palabra y cada acto realizado, llegó el domingo 18. Durante la tarde se realizó el desfile tradicional, en la Plaza O'Higgins, al cual asistieron todas las visitas, donde también tuvo participación el Coro Polifónico de Viña del Mar. En la noche se realizó la reunión de Clausura, reunión que estuvo marcada por la presencia de Dios, poniendo su sello de aprobación sobre todo lo realizado. Y también marcada por la tristeza de la despedida. En especial, cuando hizo su ingreso al templo toda la servidumbre que atendió durante la semana a las visitas. Aquel momento hermoso de alegría y agradecimiento a Dios por aquel arduo pero gratificante trabajo, se vio culminado por el canto ferviente de los presentes, quienes en forma espontánea alzaron pañuelos al aire para saludar y responder a la servidumbre que entregaba su trabajo al Señor.

Sin duda que aquella semana transcurrida será inolvidable, tanto para la hermandad de Viña del Mar, como para todas la visitas asistentes, quienes pudieron gozar en comunión de la presencia de Dios y de la atención dedicada con que la iglesia anfitriona se esemeró en ofrecer a sus visitas. Dios pague con ricas bendiciones de lo alto a todos los que dedicaron su tiempo y su esfuerzo, "mirando al blanco de la soberana vocación, y esperando agradar a aquel nos llamó."

Antes de terminar este breve resumen del Estudio Bíblico, recordemos las palabras eternas pronunciadas en labios de Moisés, allí en medio del árido desierto, revelando la deidad única y suprema de Dios por sobre todo lo creado:

"Shmá, Israel
Adonai, Eloheinu
Adonai ejad"


"Oye, Israel
El Señor nuestro Dios,
El Señor uno es"


A este eterno y todopoderoso Dios, que sacó al pueblo de Israel con mano fuerte de Egipto, que levantó de su simiente al Salvador del mundo, nuestro Señor Jesucristo, que guió a su iglesia durante los siglos, y que aún hoy sigue acompañando al remanente fiel repartido por toda la faz del mundo, sea la honra, la gloria e imperio sempiterno, por los siglos de los siglos. Amén.

HORACIO CONTRERAS R.
Director Coro IEP de Viña del Mar